domingo, 15 de enero de 2017

El campo de San Andrés





El campo de San Andrés



Ella despidió a su amor,
ella partío llorando,
  del campo de San andres...

El juro que no volvería,
y aguantando el llanto
ella con sus ojos respondió que no esperaría...

Miles de noches pasaron
y siempre ella volvía al campo
esperando...

Muchas tardes se anidaron,
se anidaron,
en sus ojos y su mente...

Llevaba el mismo uniforme,
por si el volvia no se fuera a equivocar...

Los recuerdos le mordían,
su ropa,
su tristeza
y su ilusión...

Y el tiempo se paso,
y sus ojos se le llenaron de madrugadas,
y del campo se enamoró,
y sus pies se enraizaron,
esperando...

Sola,
sola en el olvido,
sola,
sola con su espíritu,
sola,
sola con su amor el sol,
sola,
en el campo de San Andrés...

Su cabello alazio,
pero no fue por amor,
fue por rebeldía...

En el pueblo le decían,
le decian la Princesa,
la Princesa de San Andrés...

Y una tarde de febrero,
la intentaron engañar,
para olvidarlo...

nadie la pudo alejar
y del campo nunca jamás la separaron...



El despidió a su amor,
el partío llorando,
  del campo de San andres...

Ella juro que no lo queria,
y aguantando el llanto
el respondió que no le creia...

Miles de lunas murieron
y siempre el volvía al campo
a escondidas...

Muchas noches  le oscurecieron,
le oscurecieron,
 sus ojos y sus manos...

Llevaba el mismo anillo,
por si ella volvia no se fuera a equivocar...

Los recuerdos le mordían,
su ropa,
su tristeza
y su ilusión...

Y el tiempo se paso,
y sus ojos se le llenaron de madrugadas,
y del campo se enamoró,
y sus pies se enraizaron,
esperando...

Solo,
solo en el olvido,
solo,
solo con su espíritu,
solo,
solo con su amor de sol,
solo,
en el campo de San Andrés...

Sus manos se vaciaron,
pero ninguna carta
a su amor le devolvia...

En el pueblo le decían,
le decian el sol,
el sol negro de San Andrés...

Y una tarde de octubre,
lo intentaron engañar,
para olvidarla...

nadie lo pudo alejar
y del campo nunca jamás lo separaron...

Solos,
solos en el olvido,
Solos,
solos con su espíritu,
solos,
solos con su amor,
solos,
en el campo de San Andrés...

Sus manos se vaciaron,
pero ninguna carta
a su amor les devolvió..

Cien años después,
en el campo,
como a las tres de la mañana,
alguien dijo ver;
una Princesa de cabello rizado,
de uniforme azul,
 posando para una foto,
con la luna en su palma elevada,
mientras un rayo de sol la iluminaba,
como un flash...

solos,
se quedaron ahí,
nunca se fueron de ahi,
se quedaron ahí,
se quedaron hasta el fin,
con la luna y con el sol..




The Sunblackure...







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.